"Los terapeutas vivimos de que los pacientes se pongan bien. Siempre decimos que lo que nos importa es la salud. Pero, casi inconscientemente, queremos verlo bien porque así comprobamos que somos buenos. Es el ego que siempre está buscando su gratificación, pero de manera narcisista.
Los tratamientos buenos y profundos son aquellos en los que quien inicia el proceso terapéutico se cuida de no dinamitar el inconsciente del paciente, va poco a poco, picando piedra, abriendo un hoyo para llegar hasta la caja de Pandora."
"La Locura lo Cura"
Guillermo Borja
